Dios permite que la cizaña coexista con el trigo
Como parte de los sacrificios sacerdotales públicos que se realizaban para esta fiesta, Levítico 23:15-17 especifica que se debían mecer dos panes con levadura ante el Señor.
Levíticos 23:15-17,
15 Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. 16 Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová. 17 De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias para Jehová.
Dios, en su sabiduría, añadió el elemento de la levadura a la fiesta de Pentecostés, representando así, el periodo humano de la imperfección en el tiempo de la duración de la iglesia.
Apocalipsis 17:3-5,
3 Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. 4 Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; 5 y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.
Babilonia simboliza la corrupción que infiltra el Reino.
La mujer (Babilonia) simboliza la corrupción que se mezcla en el Reino hasta su limpieza final. Hasta que toda la masa esté leudada con el pecado, entonces la limpiaremos.
Dios permite que la cizaña coexista con el trigo hasta el tiempo de la limpieza final.
Mateo 13:41-43,
41 Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, 42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. 43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Quiero que note que el Reino había estado allí todo el tiempo, no dice que el Reino descendió del cielo; el Reino estaba allí.
Todo lo que se necesita para un reino es una gente, que existan leyes, un Rey, un territorio; y todos estos ingredientes estaban allí.
¿Dónde estaba el Reino? Estaba allí, en el campo; y ¿que era el campo? EL MUNDO.
Como la red que separa peces buenos de los malos, al fin de la era, Dios apartará a los malos de entre los justos.
Mateo 13:47-50,
47 Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; 48 y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera. 49 Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, 50 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Lamentaciones, fue el libro que el profeta Jeremías escribió, cuando vio la ira de Dios consumir y destruir a Jerusalén y el remanente que quedaba de Judá; esta vez, el clamor y el llanto del pueblo de Dios apagará el fuego destructor, pero consumirá a los malos.
Lamentaciones 1:8-9;
8 Pecado cometió Jerusalén, por lo cual ella ha sido removida;
Todos los que la honraban la han menospreciado, porque vieron su vergüenza;
Y ella suspira, y se vuelve atrás.
9 Su inmundicia está en sus faldas, y no se acordó de su fin;
Por tanto, ella ha descendido sorprendentemente, y no tiene quien la consuele.
Mira, oh Jehová, mi aflicción, porque el enemigo se ha engrandecido.
Lamentaciones 2:3-5,
3 Cortó con el ardor de su ira todo el poderío de Israel;
Retiró de él su diestra frente al enemigo,
Y se encendió en Jacob como llama de fuego que ha devorado alrededor.
4 Entesó su arco como enemigo, afirmó su mano derecha como adversario,
Y destruyó cuanto era hermoso.
En la tienda de la hija de Sion derramó como fuego su enojo.
5 El Señor llegó a ser como enemigo, destruyó a Israel;
Destruyó todos sus palacios, derribó sus fortalezas,
Y multiplicó en la hija de Judá la tristeza y el lamento.
Lamentaciones 4:11-13,
11 Cumplió Jehová su enojo, derramó el ardor de su ira;
Y encendió en Sion fuego que consumió hasta sus cimientos.
12 Nunca los reyes de la tierra, ni todos los que habitan en el mundo,
Creyeron que el enemigo y el adversario entrara por las puertas de Jerusalén.
13 Es por causa de los pecados de sus profetas, y las maldades de sus sacerdotes,
Quienes derramaron en medio de ella la sangre de los justos.
Dios espera hasta que la maldad llegue a su límite antes de purificar.
Génesis 15:16,
16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí.
Jeremías describe cómo Dios destruye a los malos mientras preserva al remanente.
¡Hoy es el día de arrepentimiento! La limpieza del Reino comienza con el retorno a la justicia y la obediencia a Dios, y culmina en la purificación final del mundo.
El Reino siempre estuvo presente en el mundo, y Dios actuará en su momento para purificarlo y establecer la justicia.
¡Hoy es el día de arrepentimiento!
El proceso de limpieza del Reino comienza con:
Reconocer el pecado personal y colectivo.
Volver a las leyes, estatutos, y ordenanzas de Dios en obediencia, reconociendo que Jesucristo no vino a abrogar la ley, sino a cumplirla. El pecado es la transgresión de la ley, y sino hay ley, no hay pecado.
Permitir que Dios purifique el mundo y la sociedad.
El Reino de Dios no es una promesa futura abstracta; está aquí, entre nosotros, y requiere que el pueblo de Dios se arrepienta y obedezca para participar plenamente en su justicia.
Arrepentimiento – Purificación personal – Purificación del Reino – Separación y Reconciliación (trigo/cizaña).
