Su Fundamento

Crisis Espiritual y los Imperios del Fin: Reflexiones

Un Llamado a Despertar: Ante la Crisis de los Tiempos Finales

La humanidad ha entrado en tiempos difíciles, posiblemente desconocidos para muchos. Las circunstancias actuales están tocando el núcleo mismo de la existencia humana. La confianza y la seguridad se desmoronan ante una realidad impredecible. Las filosofías humanas no ofrecen soluciones; el estilo de vida materialista, el comercialismo, el sistema educativo, los valores morales, la banca, los sistemas económicos, sociales y religiosos han demostrado ser ineficaces ante lo que el espíritu humano enfrenta hoy.

Estos sistemas, aunque mantienen cierto equilibrio superficial, son como bestias (Daniel 7:17) que deben dar paso al Reino de Dios y a su justicia (Mateo 6:33). Han usurpado el lugar de Dios, eliminándolo como el único soberano, Rey de reyes y Señor de señores (Apocalipsis 19:16).

Daniel 7:17,

Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra.

Tanto el libro de Daniel como el de Apocalipsis describen los grandes imperios mundiales bajo la imagen de bestias, símbolo que encierra no solo poder y dominación, sino también una naturaleza depredadora y carente de compasión.

En Daniel 7, cada imperio es representado por una bestia distinta: Babilonia aparece como un león con alas de águila (Daniel 7:4), símbolo de majestuosidad y velocidad, pero también de agresividad. Persia, el siguiente imperio, es retratado como un oso (Daniel 7:5), más lento, pero poderoso y brutal en su forma de conquistar. Luego surge Grecia, representada como un leopardo con cuatro alas (Daniel 7:6), lo cual sugiere una conquista veloz y estratégica, como la que llevó a cabo Alejandro Magno.

Daniel 7:4,

La primera era como un león y tenía alas de águila. Mientras yo miraba, sus alas le fueron arrancadas, fue levantada del suelo y puesta sobre dos pies, como un hombre, y le fue dado corazón de hombre.

Daniel 7:5,

Y otra segunda bestia, semejante a un oso, estaba levantada de un costado, y en su boca, entre sus dientes, tenía tres costillas. Y le dijeron así: “Levántate, y devora mucha carne”.

Daniel 7:6,

Después de esto seguí mirando, y otra más, semejante a un leopardo que tenía sobre su lomo cuatro alas de ave. La bestia tenía cuatro cabezas, y le fue dado dominio.

Finalmente, Roma es retratada como una bestia “terrible y espantosa”, sin paralelo en el reino animal, con dientes de hierro y diez cuernos (Daniel 7:7), una figura que representa una maquinaria de poder despiadado, difícil de describir con referencias conocidas.

De esta cuarta bestia surge un “cuerno pequeño” (Daniel 7:8), una figura enigmática que representa un poder derivado del imperio romano, caracterizado por su arrogancia, persecución a los santos y pretensiones divinas. Este es el establecimiento del papado. Aunque no se le llama “bestia” como tal, actúa con la misma naturaleza depredadora.

Daniel 7:7,

Después de esto seguí mirando en las visiones nocturnas, y he aquí, una cuarta bestia, terrible, espantosa y en gran manera fuerte que tenía enormes dientes de hierro; devoraba, desmenuzaba y hollaba los restos con sus pies. Era diferente de todas las bestias que le antecedieron y tenía diez cuernos.

Esta bestia no se asemeja a ningún animal conocido, lo cual indica su naturaleza inusualmente feroz y destructiva. De esta cuarta bestia surge un “cuerno pequeño” (Daniel 7:8), que, aunque no se compara directamente con una bestia, actúa como una prolongación del poder romano, con características propias de persecución, arrogancia y blasfemia. Este cuerno pequeño es objeto de muchas interpretaciones proféticas, y se le vincula con el poder religioso y el establecimiento del papado.

Daniel 7:8,

Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí, otro cuerno, uno pequeño, surgió entre ellos, y tres de los primeros cuernos fueron arrancados delante de él; y he aquí, este cuerno tenía ojos como los ojos de un hombre, y una boca que hablaba con mucha arrogancia.

A pesar de sus diferencias externas, todas estas bestias comparten una misma esencia: tienen corazón de bestia. Es decir, actúan con una lógica impersonal y violenta, ven a las personas y a las naciones no como seres humanos con dignidad, sino como presas que pueden ser explotadas.

Un ejemplo clave de esta transformación de hombre a bestia lo encontramos en el propio Nabucodonosor, rey de Babilonia, quien fue humillado por Dios hasta el punto de vivir como una bestia del campo y comer hierba como los bueyes (Daniel 4:25). Esta imagen conecta con la afirmación bíblica de que “toda carne es como la hierba” (Isaías 40:6; 1 Pedro 1:24), mostrando la fragilidad de la vida humana cuando se desconecta de la justicia divina. En este contexto, una “bestia” no es simplemente un símbolo de fuerza, sino de una humanidad degradada, que se ha despojado de compasión y justicia para entregarse al dominio y la violencia.

Tanto el libro de Daniel como el de Apocalipsis representan los grandes imperios mundiales bajo la figura de bestias, una imagen simbólica que refleja no solo su poder y dominio, sino también su carácter opresivo y su desprecio por la justicia divina. Estos imperios no solo gobiernan con fuerza, sino que actúan como depredadores, viendo a los pueblos no como seres humanos con valor inherente, sino como presas que pueden ser conquistadas, explotadas o destruidas.

Esta misma línea simbólica es recogida y ampliada en el libro de Apocalipsis, donde Juan ve una bestia que sube del mar, combinando características de las bestias de Daniel: “era semejante a un leopardo, sus pies como de oso y su boca como boca de león”.

 Apocalipsis 13:2,

La bestia que vi era semejante a un leopardo, sus pies eran como los de un oso y su boca como la boca de un león. Y el dragón le dio su poder, su trono y gran autoridad.

Esto indica que esta bestia final hereda atributos de los imperios anteriores, convirtiéndose en una manifestación culminante de todos ellos. El dragón (Satanás) le da su poder, trono y gran autoridad, subrayando que detrás de estos imperios terrenales hay una influencia espiritual maligna.

Además, Apocalipsis introduce una segunda bestia que sube de la tierra (Apocalipsis 13:11), a la que se identifica comúnmente como el falso profeta, que actúa en alianza con la primera bestia, promoviendo su culto y engañando a los habitantes de la tierra. Esta segunda bestia tiene apariencia de cordero, pero habla como dragón, lo cual sugiere un poder religioso que se disfraza de benignidad mientras habla con la voz del enemigo.

Apocalipsis 13:11,

Y vi otra bestia que subía de la tierra; tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero y hablaba como un dragón.

A pesar de sus formas variadas, todas estas bestias —en Daniel y en Apocalipsis— tienen algo en común: están desprovistas del corazón de compasión que Dios desea en los gobernantes. Actúan como depredadores, consumiendo vidas humanas como si fueran simples recursos.

En este sentido, las bestias representan no solo sistemas políticos o religiosos corruptos, sino también una condición espiritual degradada, en la que se pierde el sentido de justicia, misericordia y humildad. Frente a esta realidad, el mensaje profético apunta al anhelo de un Jubileo, un tiempo de restauración, liberación y reconciliación —lo opuesto a lo que representan las bestias. Este es parte del Gran Misterio: Babilonia La Grande, La Madre de Las Rameras y Abominaciones de la Tierra. Estos imperios han gobernado la tierra por un tiempo definido: Tiempo, Tiempos y la Mitad de un tiempo y se componen de tres partes esenciales para su existencia y control.

Apocalipsis 16:19,

La gran ciudad quedó dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron. Y la gran Babilonia fue recordada delante de Dios para darle el cáliz del vino del furor de su ira.

Son tres ciudades distintas formadas en CORPORACIONES pero que no forman parte de ningún país. Estas son las tres partes o corporaciones en es dividida el Misterio Babilonia.

Política: Fuerza y Poder Militar – Washington D.C.

Washington, D.C., formalmente el Distrito de Columbia y comúnmente conocido como Washington o D.C., es la capital y el distrito federal de los Estados Unidos.

La Constitución de los Estados Unidos de 1789 exigió la creación de un distrito federal bajo la jurisdicción exclusiva del Congreso de los Estados Unidos. Como tal, Washington, D.C., no forma parte de ningún estado y no es uno en sí mismo. La Ley de Residencia, adoptada el 16 de julio de 1790, aprobó la creación del distrito capitalino a lo largo del río Potomac.

Económico: Banco Central de Londres – La Ciudad de Londres

La Ciudad de Londres no es lo mismo que Londres, la capital del Reino Unido. De hecho, se encuentra dentro de ella. La Ciudad de Londres alberga numerosos bancos y entidades financieras, por lo que aparece a menudo en las noticias. La City de Londres aún tiene su propio alcalde, llamado Lord Mayor of London (no es lo mismo que el alcalde de Londres). El Lord Mayor preside la Corporación de la City de Londres, elegido entre los concejales electos. Su residencia oficial es la Mansion House. Incluso cuenta con su propio servicio de policía, la Policía de la City de Londres (el servicio policial del resto de Londres se conoce como Policía Metropolitana o Met Police).

La Corporación de Londres tiene una larga y compleja historia, y opera de forma diferente a otros ayuntamientos del Reino Unido. Sabes que estás en la City de Londres porque hay logotipos rojos y blancos en edificios, señales de tráfico, farolas e incluso papeleras, como la de la imagen.

Religioso: Roma – La Ciudad del Vaticano:

Ciudad del Vaticano, oficialmente el Estado de la Ciudad del Vaticano (en italiano: Stato della Città del Vaticano: es un estado soberano sin litoral y una ciudad-estado. Está rodeada por Roma, la capital de Italia, de la que históricamente formó parte. Se independizó del Reino de Italia en 1929 con el Tratado de Letrán . Está gobernada por la Santa Sede, una entidad soberana según el derecho internacional, que mantiene su poder temporal, gobernanza, diplomacia e independencia espiritual. Vaticano también se usa como metonimia para el papa, la Santa Sede y la Curia Romana.

Ahora que entendemos este misterio, sigamos con nuestro tema entendiendo el porqué de la inmoralidad, pérdida de valores, y el decline social de las naciones.

Romanos 1:18-20,

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad… de modo que no tienen excusa.

1 Timoteo 1:17,

Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Salmos 103:19,

Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos.

Ya el apóstol Pablo advirtió hace más de 2,000 años sobre una generación que negaría la verdad y la soberanía de Dios:

La trivialidad domina el pensamiento moderno, fruto de una mente carente de vida espiritual. Sin embargo, la obra del hombre será probada por fuego (1 Corintios 3:13), y sólo lo que permanece será digno de gloria y honra.

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