Su Fundamento

Separado y Libre: El Llamado de la Fe de Abraham (Parte 2)

El Llamado Inicial 
La Separación de la Identidad Nacional y Cultural (Génesis 12:1)

Génesis 12:1 (NBLA),

Y el Señor dijo a Abram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que Yo te mostraré.

“Vete de tu tierra, país y parentela”:

Esta es la separación de lo familiar y confortable. En el ámbito de la fe, representa la necesidad de despojarnos de nuestra “nacionalidad” o denomi-nación como fuente primaria de identidad. 

El “Llamado Fuera” de Abrahán es el EJEMPLO CLÁSICO del LLAMAMIENTO de Dios para cada creyente. A medida que las naciones se levantan unas contra otras, el Reino de Dios comienza a levantarse primero contra todo lo que concierne al dominio del ego.

El creyente (en la mayoría de los casos) viene a ser extranjero y peregrino,

1 Pedro 2:11, 

11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

Cuya ciudadanía está en los cielos

Filipenses 3:20,

20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

Conversión y Nuevo Nacimiento

Juan 3:3 (LBLA),

3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo (de arriba), no puede ver el reino de Dios.

Colosenses 3:1-3 (LBLA),

3 Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Génesis 12:1 (NBLA),

Y el Señor dijo a Abram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que Yo te mostraré.

“A una tierra que Yo te mostraré”:

El Reino de Dios no viene por observación humana ni por cálculos visibles. Jesús lo declaró:

Lucas 17:20 (NBLA),

20 Habiéndole preguntado los fariseos cuándo vendría el reino de Dios, Jesús les respondió, y dijo: El reino de Dios no viene con señales visibles,

El reino de Dios no viene con señales visibles.

Abraham no buscaba bienes raíces (una “tierra”), sino algo mucho mayor. Él “buscaba una ciudad” (una comunidad de fe) cuyo Arquitecto y Constructor era Dios, 

Hebreos 11:10 (NBLA),

10 porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

El Reino de Dios es una realidad que solo se experimenta “en el Espíritu Santo”:

Romanos 14:17 (NBLA), 

17 Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

Solo es “encontrado” por aquellos a quienes Dios se lo revela, los que son “creación nueva en Cristo” y nacidos de Dios.

2 Corintios 5:17 (LBLA),

17 De manera que, si alguno está en Cristo, son nueva creación; las cosas viejas pasaron; he aquí todo es hecho nuevo.

Juan 1:13 (LBLA),

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

La Separación de Ur y Harán: Romper con el Mundo Idólatra

La primera separación representa el llamado a salir del “viejo hombre” y de los sistemas de este mundo. Ur de los Caldeos era un centro de idolatría (posiblemente su padre Taré mismo era un fabricante de ídolos, Josué 24:2).

“Vete de tu tierra”: Implica dejar el sistema de valores que nos define y nos da seguridad aparte de Dios.

“A la tierra que Yo te mostraré”: La fe no es un mapa detallado, sino una obediencia radical y ciega. Abraham caminó por “oír”, no por “ver”,

Es la renuncia a la seguridad financiera, política o social como principal soporte, anclando nuestra identidad y futuro solo en la promesa de Cristo.

Hebreos 11:8,

8 Por la fe Abraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba.

La Separación Familiar (Génesis 12:1),

Y el Señor dijo a Abram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré.

“De entre tus parientes y de la casa de tu padre”: 

El Corte de los Lazos Naturales por Causa del Evangelio

Mateo 10:37 (LBLA),

37 El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí.

Lazos Familiares Naturales (Casa de tu padre) La Lealtad Absoluta a Cristo como Prioridad Máxima.

Marcos 10:29-30 (LBLA),

29 Jesús dijo: En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa del evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna.

El servicio al Señor debe tener prioridad absoluta sobre los lazos familiares. ¡Este es un camino personal y solitario en muchos aspectos!

Jesús advirtió que seguirlo trae división, no una paz superficial:

Mateo 10:34-36 (NBLA),

34 No penséis que vine a traer[a] paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada. 35 Porque vine a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 

36 y los enemigos del hombre serán los de su misma casa.

 Esta “espada” es la Espada del Espíritu (La Palabra), que discierne y divide el alma del espíritu.

Quienes lo dejan todo por Cristo y el evangelio reciben una recompensa superior:

Marcos 10:29-30 (NBLA),

En verdad les digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de Mí y por causa del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo…

Aunque el matrimonio y la familia son instituciones divinas, la lealtad al Reino de Dios las supera a todas. Jesús no vino a traer paz en el sentido de conformidad, sino la “espada del Espíritu”, que divide lo que es de Dios de lo que es del mundo, incluso dentro del círculo familiar.

Efesios 6:17 (LBLA),

17 Tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.

El creyente es una “nueva creación”. Por lo tanto, somos llamados a “no conocer a nadie según la carne”. Este juicio de no-carne debe comenzar primero en nuestro propio ego.

2 Corintios 5:16 (LBLA),

16 De manera que nosotros de ahora en adelante ya no conocemos a nadie según la carne; aunque hemos conocido a Cristo según la carne, sin embargo, ahora ya no le conocemos así.

Priorizar la voluntad de Dios por encima de las expectativas, tradiciones o presiones de la familia, sabiendo que esta elección traerá persecución, pero también una nueva familia espiritual.

Génesis 12:1: “…de entre tus parientes y de la casa de tu padre”

La obediencia a Dios debe superar los vínculos carnales. La ecclesia, los creyentes llamados fuera del mundo es la nueva familia prioritaria.

En la Biblia, ecclesia (ekklesia) es una palabra griega que literalmente significa “una asamblea convocada” o “los llamados”. Se refiere a un grupo de personas convocadas para un propósito específico, que en el Nuevo Testamento se usa para referirse a una congregación cristiana, un grupo local de creyentes o a todo el cuerpo cristiano.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.